La figura del consumidor surge en el marco de los
sistemas democráticos. En los países en los que no existe mercado libre
los derechos de los consumidores no son respetados, por lo que su libertad
queda mermada.
El consumidor final es la persona
física que adquiere, utiliza o disfruta de bienes y servicios. Las asociaciones de
consumidores surgen como medio de información y protección de los derechos
de cada persona como consumidora.
Marco legal
Las asociaciones de consumidores son organismos en su mayoría no
gubernamentales con reconocimiento estatal, autonómico o provincial. El Artículo
51 de la Constitución garantiza que los poderes públicos deben contribuir a
la defensa de los consumidores y de los usuarios.
La
protección del consumidor en España está regulada por la Ley General para la
Defensa de los Consumidores y Usuarios (26/1984). Sus objetivos son:
·
Establecer las bases
para la defensa de los consumidores y de los usuarios.
·
Garantizar un marco
legal que favorezca la creación y el desarrollo de asociaciones de
consumidores.
·
Dar a conocer los
derechos y las obligaciones de los consumidores para que sean considerados por
los poderes públicos.
Derechos de los
consumidores
La información del consumidor es un punto
fundamental para proteger sus derechos, ya que contribuye a una mayor libertad
y racionalidad en el consumo.
Los derechos del consumidor recogidos legalmente
se resumen en los siguientes puntos:
·
Protección contra los
riesgos que pueden afectar a su salud y a su seguridad.
·
Protección de sus
intereses económicos y sociales.
·
Indemnización de los
posibles daños y perjuicios que pueden
sufrir.
·
Información veraz y
adecuada sobre los productos y servicios del mercado.
·
Participación, a través
de las asociaciones, en la elaboración de procedimientos que les afectan, como
reformas legales en la venta de productos o variaciones en los precios.
·
Protección jurídica,
administrativa y técnica ante situaciones de inferioridad.
Reclamaciones
Cuando un consumidor ve
burlados sus derechos tiene la posibilidad de reclamar para conseguir subsanar
el daño que se le haya podido causar. Para realizar este tipo de trámites
conviene siempre guardar el comprobante de compra.
En primer lugar se debe acudir al propio local, empresa o
particular del que se haya adquirido el producto. Si esto no funciona se puede
interponer reclamaciones ante organismos como los siguientes:
·
Asociaciones de
consumidores.
·
Sistema Arbitral de
Consumo: un Colegio Arbitral aporta
un solución con la misma validez que la sentencia de un Juez, pero sin
necesidad de acudir a los Tribunales.
Dependiendo
de la gravedad del asunto, también cabe la posibilidad de iniciar la vía
judicial tras la presentación de la denuncia correspondiente.
Observaciones
Existen asociaciones de carácter general y
de carácter específico. Las primeras se encargan de todo tipo de servicios,
mientras que las segundas se centran en la atención al consumidor en áreas
concretas.
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