La
Comisión Europea ha presentado la propuesta de crear una “tarjeta azul”
para facilitar el acceso laboral en los países miembros a inmigrantes
cualificados.
Para
solicitar esta tarjeta además de la cualificación necesaria, el trabajador debe
contar con un contrato previo de trabajo y un sueldo que sea como mínimo
tres veces el salario mínimo del país donde pretende ejercer la
actividad laboral.
Se
tratará de un permiso de dos años, tras los cuales el inmigrante puede
solicitar una prórroga de otros dos años, siempre que siga teniendo
contrato laboral. Transcurrido este tiempo se le concedería un permiso de
residencia de larga duración.
El
motivo de esta propuesta es incentivar la llegada de inmigrantes
cualificados, que normalmente acuden a otros países como EEUU. Es un medio
para suplir la alta demanda en Europa de profesionales de determinados sectores
como el sanitario.
|